Hola, escritores.

¿Cómo os vais recuperando de estas fiestas? ¿Habéis tenido exámenes? Sea como sea, esperamos teneros con las pilas bien cargadas, porque, como cada mes, os traemos un nuevo reto para que os estrujéis esa cabecita y nos deis lo mejor de vuestras plumas (o teclados, que estamos en el siglo XXI).

Febrero es el mes mas cortito del año. Así que queremos que ese poder de concisión se vea reflejado en vuestros textos. Pero que nadie se preocupe, no vamos a reducir el máximo de palabas de los relatos (sigue siendo 1500 palabras). Lo que queremos es que vuestra historia ocurra en un único lugar.

¿Cómo es eso? ¿Se puede elegir una ciudad y que todo transcurra ahí? ¡No! Más dificil todavía. Con un único lugar, nos referimos a que los personajes (o al menos el narrador) no pueden moverse del sitio en el que estén. Ya sea una habitación, un jardín, una barca… Mil lugares, pero solo uno.

¿Y por qué os proponemos este ejercicio? ¿Qué esperamos aprender de él? Aunque a veces no lo parezca, todos los retos que proponemos intentan que practiquemos algún aspecto de la escritura. En este caso, queremos que se practique una cualidad especíca del relato. En una novela puede haber cientos de personajes, cientos de lugares que visitar, pero en un relato hay que seleccionar muy bien qué información queremos dar al lector ya que no tenemos espacio para mucho. Si contamos demasiado, nuestro relato puede parecer una sinopsis de una obra más grande, un resumen, y eso queda fatal. Así que, para practicar, vamos a centrarnos en el espacio. Un solo espacio.

PD: Aunque técnicamente no está prohibido, os recomendamos que tampoco utilicéis técnicas como la memoria de los personajes o al “mensajero” (ese personaje tan común en el teatro clásico que venía a escena a contar lo que estaba pasando fuera). El ejercicio consiste en que seais capaces de crear una historia que transcurra en ese mismo lugar.

Mucho ánimo.

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