Este mes os proponemos un ejercicio de empatía. Sí, sí. Queremos que los personajes empiecen a ganar profundidad, que os salgan redondos. Así que el reto de este mes no consiste tanto en crear una historia complicada, sino en que os adentréis en la mente de un personaje y comprenderlo hasta que hagáis vuestros sus miedos y sueños. Pero no nos vale un personaje cualquiera, tiene que ser un malo malísimo (o mala malísima) de alguno de nuestros cuentos de infancia.

Por ejemplo: ¿Qué lleva a la malvada madrastra de Blancanieves a estar tan obsesionada con ser la más guapa del reino que es capaz de ordenar que le arranquen el corazón a una niña de 14 años? Huele a trauma de infancia ¿no? Pues eso es lo que queremos que nos conteis.

Reto marzo

Podeis elegir cualquier personaje, aunque sea secundario. Solo hay dos requisitos:

  • Que en el cuento o película aparezca como villano.
  • Que venga de una historia que sea conocida por la inmensa mayoría: no hace falta ser rebuscado, el lobo de caperucita sirve mejor a este ejercicio que Piccolo Daimao que aparece en la serie original de Dragon Ball. Vale, algunos frikis lo conoceremos, pero no todo el mundo.

En algún punto debe ser rebelado de qué personaje y cuento se trata, ya sea en el título o en una aclaración final fuera del relato, pero no debe haber posibilidad de confusión.

Así que nada, escritories, este mes nos toca coger nuestra libreta y sentar a nuestro personaje en el diván para meternos de lleno en su subconsciente. Seguro que salen cosas muy entretenidas de aquí.

¡Nos leemos!

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