Hoy en día publicar es más fácil y posible que nunca, pero eso no significa que no tenga sus truquitos y su complicación. Para tener nuestro libro en las manos podemos optar por la publicación tradicional, por la autopublicación, por contratar servicios de coedición, solicitar solo servicios concretos de autopublicación, sacar solo la versión digital en librerías online como Amazon… Las opciones son casi ilimitadas, pero queremos que te queden las menores dudas posibles, así que hoy vamos a hablar de qué puedes esperar de la publicación con editorial.

Pero primero, vamos a ver algunas ideas preconcebidas que algunos tenemos:

MITOS SOBRE LA PUBLICACIÓN EDITORIAL

1. Es necesario publicar con una gran editorial para tener éxito

No es cierto. Aunque el apoyo de una gran editorial puede (que no siempre) ser de ayuda, hay muchos ejemplos de personas que han triunfado sin ayuda de una gran editorial, como puede ser el caso de Javier Castillo, cuyo primer libro, El día que se perdió la cordura, fue un éxito de ventas en Amazon autopublicados antes de que las editoriales lo captaran.

Otros grandes autores que autopublican o comenzaron autopublicando son: Eva García Sáenz de Urturi (Premio Planeta 2020) con La saga de los Longevos; Enrique Laso (integrante de la Generación Kidle), cuyo libro Los crímenes azules fue el libro electrónico en lengua española más vendido de 2016; Esteban Navarro (Finalista Premio Nadal 2013) llegó a n.º 1 en Amazon con su novela La casa de enfrenteFernando Gamboa es el autor independiente (vivo) más leído en lengua española; Rachel Bells es la autora de las exitosas novelas de Princesas Valientes; y, cómo no mencionarla, Megan Maxwell es conocida a nivel internacional y comenzó autopublicando.

Por otro lado, ¿cuántos libros de las grandes editoriales pasan sin pena ni gloria? Échale un vistazo a cualquier librería y descubrirás muchísimos nombres desconocidos.

2. Estando en una gran editorial mi libro estará en todas las librerías

Lo siento, pero no. Nunca estará en todas las librerías. Pero, incluso cuando cubra un amplio número de ellas, solo lo estará mientras esté en novedades. Después, solo permanecen aquellas que han tenido un buen número de ventas y estas se mantienen en el tiempo.

3. Las grandes editoriales solo publican a famosos

Vale, esta es medio cierta, pero no del todo. Si eres famoso, tienes muchísimas posibilidades de que pongan sus ojos en ti. Si tienes contactos, también. Pero no es la única manera. Lo malo es que aquí no hay una receta mágica y la suerte juega un papel imporante.

4. Las editoriales tradicionales no apuestan por autores amateur

Completamente falsa. Hay muchas editoriales que hacen un gran trabajo y no se fijan ni en el número de seguidores ni en la carrera que tengas hasta el momento. Les interesa el contenido de tu historia y, si es buena, apostarán por ti.

5. La editorial es la que se encarga de la promoción y tú puedes dedicarte en exclusiva a escribir

Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja… Nop.

Siempre, no importa la forma de publicación que elijas, te va a tocar promocionar tu obra, interactuar con los lectores, buscar entrevistas, colaboraciones… Una buena editorial te apoyará y formaréis un equipo, pero si tú te desentiendes, no esperes que la editorial haga todo el trabajo por ti (editorial buena no es lo mismo que editorial grande, nos referimos a editoriales que hacen un trabajo atento y minucioso).

Qué esperar de la publicación editorial

Publicar con una editorial tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero todos ellos son muy subjetivos y cada uno debe valorar qué es lo que quiere. Si te decides por enviar tu trabajo a una editorial, estas son algunas cosas que debes saber.

1. No todas publican todos los géneros

Invierte un poco de tiempo en seleccionar las editoriales en las que mejor pueda encajar tu historia. No solo porque la editorial seguramente no vaya a aceptarlo, si no porque, en el caso de que lo acepte, su público habitual puede no estar interesado en leerlo.

Entra en la web de la editorial, curiosea. A veces ponen directamente en qué géneros se han especializado. Si no, fíjate en sus publicaciones.

2. No todas están constantemente abiertas a manuscritos

No mandes tu texto a puerta fría si en la web de la editorial no pone que están abiertos a la recepción de manuscritos. Algunas editoriales están siempre abiertas, otras abren solo durante algunos meses al año. También se puede dar el caso de que las editoriales funcionen mediante concurso. Es decir, que abren en unas fechas seleccionadas la recepción de manuscritos de un tipo concreto y con unas condiciones. Todas las historias que les gusten y cumplan esos requisitos pueden ser publicadas.

3. Registra tu obra antes de mandarla

Aunque las buenas editoriales nunca te robarían la idea, no sabes a quién le estás mandando tu historia la primera vez. Algunas editoriales incluso lo exigen para aceptar un manuscrito.

Hay varias formas de registrar tu obra, pero es otro tema que merece un artículo propio. Si te interesaría leerlo, déjanoslo en comentarios y le daremos una vuelta.

4. Ármate de paciencia

Una editorial, antes de darte el sí quiero, LEE tu texto. E, igual que el tuyo, todos los que les mandan. Por eso el plazo de respuesta nos puede parecer muy lento.

En editoriales pequeñas, lo normal es que la respuesta tarde entre 1 y 6 meses. En editoriales grandes… Puede que nunca obtengas respuesta.

Ten en cuenta que el número de manuscritos diarios que puede recibir una gran editorial es altísimo. Es físicamente imposible que lean todo lo que les llega (y por eso la importancia del punto 1 y 2).

Posteriormente, cuando hayáis firmado el contrato, comienza otro proceso que dura como mínimo un par de meses más antes de poder ver tu libro publicado.

5. Beneficios

A no ser que seas alguien ya con prestigio y ventas millonarias aseguradas, lo normal es que el porcentaje que te ofrezca la editorial sea de en torno al 10 % del precio de la obra publicada en papel y del 25 % en digital (sin IVA).

Esto quiere decir que, si el libro se vende a 15€ al público, le restamos el IVA y se queda en 11,25. Es decir, por ejemplar vendido, te llevas 1,12€.

Esta es la razón por la que muchos optan por la autopublicación, pero, si lo analizamos, podemos ver a dónde van el resto del dinero.

Estos son algunos gastos que puede tener la editorial para publicar tu libro:

  • Valoración de manuscritos: alguien debe leer todas las obras que llegan y decidir si son o no publicables.
  • Corrección profesional: que no baja de los 200 € a no ser que tu libro sea extremadamente corto.
  • Portadista: ya sea ilustración, fotografía y/o composición, alguien tiene que hacerlo. Y mejor si es un profesional.
  • Maquetación: tanto en físico como en digital.
  • Impresión: de aquí la diferencia entre los porcentajes del beneficio entre papel o digital.
  • Distribución: transporte, almacén… A esto hay que sumar hasta un 35 % que corresponde a la librería.

Malas prácticas

Aunque en el club respetamos mucho el trabajo de las editoriales, lamentablemente no todo lo que hay por ahí es igual de adecuado. Como ya hemos dicho, la coedición no tiene nada de malo si es la opción que tú eliges, pero tristemente hay muchas empresas de coedición que se hacen pasar por editoriales tradicionales. Y, sinceramente, si una relación comienza con engaños… ¿qué te hace pensar que más adelante van a cambiar las cosas?

Estas empresas juegan con la ilusión de los autores noveles y se aprovechan de su impaciencia a la hora de publicar. Un trabajo de edición pobre y barata se compensa con la venta de unas pocas decenas de ejemplares (cifra a la que es facilísimo llegar solo con familia y amigos). Así que, haciéndo cálculos, es claramente más interesante para ellos publicar al mayor número de autores posible, antes que invertir tiempo y dinero en cada uno de ellos.

Aquí te damos algunas pistas sobre qué no esperar de la publicación editorial para que te ayude a reconocerlas.

1. Publican todo

Ojo, esto no quiere decir que haya que poner límites a lo que se puede publicar y lo que no, pero, como empresa, las editoriales suelen enfocarse en un nicho concreto para poder exprimir las técnicas de marketing y el resto de sus recursos. Y  también se aseguran de que lo que van a publicar tenga unos mínimos de calidad para que su propio prestigio no se vea afectado.

Cuando una empresa publica todo, absolutamente todo lo que le llega, es una mala señal.

PRECAUCIÓN EXTRA si son ellos los que te contactan a ti y te ofrecen publicarte aun sin haberte leído previamente.

2. Te responden que sí al momento o en un par de días

Si hacen eso, es IMPOSIBLE que se hayan leído tu obra. Se tarda un mínimo de tres o cuatro días en leer adecuadamente un manuscrito. Teniendo en cuenta que una editorial tiene más trabajo que estar todo el día leyendo y que suele haber cola de lectura, no van a ponerse a leer tu manuscrito según les llegue al correo.

3. Te meten prisa por firmar el contrato

Te dicen que, si quieres que tu libro esté publicado antes de X fecha, tienes que firmar en menos de una o dos semanas. Que si no, ya habrá que esperar a después de… Bla, bla, bla. El discurso cambia, pero el cuento es el mismo.

4. No realizan una corrección profesional

Eres tú quien debe hacer la correción (tip: nadie nunca debe hacer su propia corrección). La empresa solo se compromete a una corrección básica (que se limita a poner el archivo en word a ver qué le dice, pero no cambiar absolutamente nada).

5. Debes comprar o encargarte de la venta de cierta cantidad de ejemplares

Aquí es donde demuestran que no están apostando nada por ti. Esa cantidad es algo superior a lo que necesitan para cubrir los gastos de la tirada y empezar a tener beneficios, de tal forma que ellos nunca pierden dinero. Así, cuantos más autores publiquen al mes, mejor (para ellos).

Te tranquilizarán diciendo que la cifra es baja y que es fácil lograr vender ese número de ejemplares. Es cierto, pero eso no cambia el hecho de que se están aprovechando de ti.

6. O peor, debes pagar dinero

Esta condición es igual que la anterior, solo que ni siquiera se molestan en maquillártelo. Sospechan que estás tan desesperado por publicar que vas a aceptar. Y, en muchos casos, aciertan.

Tip: si puedes permitirte pagar, una opción muchísimo mejor es ir a una buena empresa de autopublicación o de coedición no encubierta y contratar los servicios que tú quieras y acordéis previamente. Gastarás el mismo dinero, pero al menos tendrás control sobre en qué se está invirtiendo (cof, cof, la corrección, por favor).

7. Solo empezarás a cobrar a partir de cierto número de ventas o de cierto beneficio neto

Esto puede presentarse en lugar de los puntos 5 y 6 o, incluso, además de ellos. Es decir, los primeros ejemplares son para asegurarse de que no tienen pérdidas. Pero es que después, tú solo cobras si llegas a ciertas franjas.

Por ejemplo, por cada 50€ de beneficio.

Es decir, en el ejemplo del punto 5 de Qué esperar de la publicación editorial, en el que vendíamos ejemplares a 15 €, nuestro beneficio por ejemplar era de 1,12. O sea, que, para cobrar nuestro primer cheque, además de los primeros 30 o 50 ejemplares que ya hemos vendido por nuestra cuenta, tenemos que vender otros 45 ejemplares antes de cobrar (y así sucesivamente, porque si vendes 60, esos 15 no los cobrarás hasta que llegues a las 90 ventas).

8. Toda la promoción que te ofrecen es, en realidad, sobre ellos

Esto no lo vas a descubrir hasta después de firmado el contrato, claro (igual que otras muchas cosas como que van a dejar de responderte a los correos, que no tienes forma de comprobar cuál es la cantidad de ventas reales, o que no van a dedicar más que un triste post en sus propias redes sociales para promocionar tu obra, eso te lo comes tú).

Las entrevistas y demás «promociones» que te ofrecen están llenas de preguntas sobre «por qué elegiste esta editorial» o «cómo de guay ha sido trabajar con ellos». Si encuentras entrevistas así, al menos te da una pista más para reconer a estas estafas encubiertas.

9. Si quieres promoción extra o presencia en ferias y otros eventos, las tienes que pagar

Rara vez estas empresas tienen presencia en ferias literarias, al menos en las grandes o más reconocidas. Y, si la tienen, no creas que te van a invitar a cambio de nada. Puede ser a cambio de dinero o de que compres una cantidad mínima de ejemplares.

Y de tu presentación ni hablemos. Si la quieres, te la guisas tú, pero no esperes su presencia.

En resumen, la publicación editorial tiene muchas ventajas, aunque también sus inconvenientes (lo sentimos, ningún método está exento de ellos). ¿Te gustaría que hiciéramos artículos también sobre autopublicación y coedición? ¿Te ha quedado alguna duda sobre este tema? ¿Cuál ha sido tu experiencia? Cuéntanoslo en comentarios y, así, seguimos hablando.

¡Nos leemos!

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