Solemos pensar que podemos hacer poco por las personas con discapacidad, pero eso no es cierto. Como escritores y lectores, podemos poner nuestro granito de arena con unos sencillos gestos que harán más inclusivo nuestro trabajo.

El día 3 de diciembre se conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad y, cada año, se pone el foco en un problema concreto. El 2020 se dedica a «Reconstruir mejor: hacia un mundo inclusivo, accesible y sostenible después del COVID-19 por, para y con las personas con discapacidad».

¿Cómo podemos apoyar nosotros esa accesibilidad?

Haz tus redes accesibles para personas con problemas de visión

Cada red social tiene sus propias dificultades, pero puedes facilitar el trabajo de las aplicaciones de accesibilidad (como Talkback, que está disponible en cualquier dispositivo Android por si lo quiere probar) con algo tan sencillo como ponerle texto alternativo a las imágenes. ¿No sabes cómo hacerlo? Pues Virginia, nuestra experta en redes, te lo cuenta aquí.

¿Y ya está? ¿Eso es todo lo que puedes hacer? ¡Para nada! Muchas personas sordas son también consumidoras de redes sociales, así que recuerda poner subtítulos a tus stories para que puedan enterarse de lo que estás contando.

¿Pueden tus novelas y libros ser accesibles también?

¡Claro! Existen las herramientas necesarias, aunque no siempre las valoramos lo suficiente. Por suerte, la lectura es ya de por si una actividad accesible para muchos tipos de discapacidad. Personas con movilidad reducida o con problemas de oído pueden leer. Aunque aquellos que hayan nacido con sordera tendrán dificultades para hacerlo y entenderán dificilmente metáforas y expresiones que los oyentes usamos en nuestro día a día. Para ellos y para personas con otras dificultades de comprensión, existen algunos libros que, sin ser infantiles, utilizan un lenguaje claro y sencillo, sin parafernalias, que les permite entender la historia con mucha más facilidad.

Otra opción que todos podemos apoyar es la audiolectura. Los audiolibros permiten llevar a las personas ciegas todo tipo de literatura. En primer lugar, habría que eliminar el estigma de que escuchar audiolibros no es leer. ¿Por qué no? ¿Son menos valiosas las lecciones y experiencias por escucharlas en vez de leerlas? ¿Nuestra imaginación juega un papel menor? Promovamos la audiolectura. En otros países se consumen muchísimos audiolibros, y esto permite, además, que población que no ha tenido el mismo acceso a la educación pueda igualmente disfrutar de millones de historias maravillosas.

Hay muy pocas editoriales que publiquen en braille, así que los audiolibros son la manera más fácil y rápida de hacer que la cultura sea accesible.

¿Habías pensado antes en todas estas opciones? ¿Las aplicas? ¿Se te ocurre alguna otra cosa que no hayamos mencionado? Comparte tu experiencia en comentarios, nos encantará saber de ti.

Para profundizar más en el tema:

Lectura fácil

Cuatro mujeres con distintos niveles de discapacidad psíquica.

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A ciegas en Manhattan Portada

Personaje con discapacidad visual.

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El grito de la gaviota

Personaje con discapacidad auditiva.

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